
martes, 15 de noviembre de 2011
ULTIMA CITA

sábado, 8 de octubre de 2011
VIAJERO DE REGRESO

jueves, 11 de agosto de 2011
EXPEDIENTES SECRETOS V

sábado, 30 de julio de 2011
EXPEDIENTES SECRETOS IV

sábado, 23 de julio de 2011
EXPEDIENTES SECRETOS III

domingo, 17 de julio de 2011
EXPEDIENTES SECRETOS II

La conocí en un juego de futbol, estaba en el vecindario de un amigo, buscando rivales para apostarle dinero al ganador. Llegamos a la “Quinta Carbone” un lugar muy conocido de Barrios Altos, dispuestos a dejar la piel por unas monedas. Apenas tenía diecinueve años pero era muy cumplidor en la cancha. Fue entonces que la conocí, era de estatura mediana, piel morena y escultural figura, unos senos que provocaban terremotos y las caderas que parecían de fórmula uno. Se llamaba Luna, tenia veintiún años y unos ojos que lo decían todo.
Aquella tarde ganamos dos juegos, y nos pusimos a beber en su calle, estando entre copas me anime a hablarle, ella muy accesible me dejo dos sonrisas que invitaban a mas. Le pedí su número y la lleve a un lugar oscuro. La bese tantas veces como días tiene el año, entre sus senos pude escuchar el eco de mi voz y en sus caderas pude ver el milagro de su ropa interior. No tuvimos sexo, pero ya se había pactado todo a travez de caricias. No sin antes ella confesarme que habían tres detalles que tenía que saber. Una que tenía novio, y que el novio no era cualquier tipo, y dos que también tenía novia, y tres, que lo último que quería era complicarse más la vida.
No le hice más preguntas, no daba al caso, era obvio que lo nuestro solo seria pasajero, sin culpas ni restricciones. Salimos un par de veces. Tuvimos sexo después de todo. Y una tarde mientras se duchaba, leí un mensaje de su celular, era de su novio, pude ver para mi sorpresa que el novio era un jugador de futbol no muy famoso, pero destinado a serlo. Lo había visto en los periódicos, incluso yo era hincha del equipo en que jugaba. Me sentí extraño, me hubiese gustado acostarme con la mujer de un futbolista del equipo rival. Pero en esto no hay banderas, solo oportunidades que se aprovechan. Sin embargo tenía curiosidad de quien era la novia de Luna. La empecé a buscar en el celular y descubrí que era la maestra del instituto de modas donde ella estudiaba, algunos años mayor pero no por eso menos bella.
Me preguntaba sobre lo interesante que podría ser, esto de ser bisexual, como diría Arjona: “Nunca hay pierde….todos los buses te llevan a casa”. Aquella tarde Luna me confesó sus experiencias, hablamos de sus primeras veces, de lo difícil que suele ser llevar una doble vida, que conmigo se sentía bien porque no tiene que fingir, pero que tarde o temprano yo debía desaparecer, porque su vida está hecha para dos, no para tres. Yo hacía de mal tercio y lo acepte. Nos acostamos un par de veces más y luego salimos como amigos. Compartimos muchos secretos, fantasías, nos dábamos consejos, y hasta me invitaba a comer a su casa cada vez que podía. Yo en cambio, empecé a ser mas hincha de mi equipo, empecé a ir mas seguido a los estadios, sentí que se lo debía al moreno atacante de enganche endiablado, como forma de compensación.
Con los años nos alejamos todos, Luna termino con su novio y a los dos meses también con su novia. Para no joderse la vida se dedico al trabajo, tanto que se fue a Argentina ese mismo año para ser operadora de una empresa de teléfonos. Me escribía una vez al mes contándome sus quehaceres, su lucha por hacerse de una vida en un país lejano. Luego terminaron sus correos, sus llamadas, todo. Entendí que su vida tomo otro giro, uno donde yo ya no tenia lugar. Luna ha venido a Perú tres veces en los últimos siete años, la ultima vez vino con su hijo de ocho meses en brazos. Nunca pudimos encontrarnos, nos llegamos a sentir dos desconocidos que ya no tienen secretos que contar. A ella le gustaba las cosas que escribía, decía que era bueno con las palabras, pero que eso de escribir bonito, "es como tener el pene grande, si no sabes hacer todo lo demás, te jodiste".
Nunca aprendí a ser un hombre, solo fui el amante, el mal tercio. Al que inevitablemente borrarían de sus vidas apenas encuentren algo mejor. Cada vez que llegaba una mujer a mi vida me preguntaba: "y ella cuando se ira?, cuando se dará cuenta que la vida sin mi, es igual de interesante?". Las noches en Lima son frías, lluviosas, torrenciales. Mientras escribo esta historia que tenia guardada en la memoria me pregunto: Dicen que el amor lo puede todo, todo lo vence, a todo sobrevive... pero que pasa cuando no es así?.
miércoles, 13 de julio de 2011
EXPEDIENTES SECRETOS I

sábado, 25 de junio de 2011
LAS MUJERES QUE PERDI

domingo, 12 de junio de 2011
HUBO ALGUNA VEZ...

domingo, 15 de mayo de 2011
FUERA DE FORMA

Cuando alguien te gusta mucho puedes hacer lo que sea con tal de cumplir tu cometido. No importa lo difícil que parezca, lo ridículo que puedas llegar a sentirte o lo arriesgado que puede ser para tu salud esa travesía. Somos cazadores, depredadores de carne humana, sicarios sexuales, dispuestos a cumplir una misión o morir en el intento.
Conocí a Celia hace dos años, nuestras vidas coincidieron una noche de Agosto, cuando llego a mi trabajo preguntando una dirección. Yo muy amable me ofrecí a acompañarla hasta la calle donde tenía que llegar, antes de despedirme le pedí su número y ella me lo dio de buena gana. La llame dos veces aquella semana, dos más la semana siguiente y cuatro veces a la tercera semana hasta que aceptó salir conmigo. Pero antes había una condición para que la cita se concretara: ella iba a elegir el día y el lugar.
Yo no le corro a los retos, así que acepte la propuesta, yo tenía que quemar todos mis cartuchos, yo quería salir con ella, quería tenerla en mis brazos, tocarla, hacerla mía, disfrutar todo lo que ella pueda darme entre cuatro paredes. Es por eso que no me importó que ella haya elegido el campo para nuestro encuentro, la naturaleza, los caminos largos, los ríos caudalosos, era todo un reto.
La espere en el paradero de los buses que nos llevan fuera de Lima, tenia una ropa deportiva, pero se veía igual de linda, su andar provocaba tantas cosas que estuve a punto de besarla ahí mismo, antes de subir al bus. Llegamos a un pueblo llamado Chosica, Celia me llevo por un camino pedregoso, empezó la travesía que nunca imagine que terminaría arrepintiéndome. Fueron caminos tortuosos, subimos varias montañas, trepamos a los arboles, improvisamos rutas saltando cercas, invadiendo cultivos, hundiéndonos en el fango, enredándonos entre las plantaciones de frutas y verduras. Jamás imagine que iba a tener una cita con la hermanita de Tarzan. Mi cuerpo amorfo, sin ninguna pizca de musculo, consumido por los años y las trasnochadas, no pudo resistir, juro que entre tanto sudor deje caer alguna lágrima, era el grito de auxilio que nadie pudo escuchar. No estaba listo para tamaño trajín, me sentí viejo, inútil, casi impotente. Deseando que ya nada pueda surgir, porque después de tanto desgaste físico, era casi nulo lo que podamos hacer sobre una cama. Podría ser el más grande ridículo de mi vida.
Pero yo soy un cazador, un depredador por naturaleza, así que inconscientemente, casi por reflejo o por instinto, la mire a los ojos, la tome de la mano y le dije: “Me gustas tanto, que quisiera besarte aquí mismo”. Ella soltó una sonrisa, mientras yo me acercaba a sus labios. Pero estando a unos centímetros de cumplir mi cometido, Celia soltó su veredicto: “Creo que estamos yendo muy rápido. Tendríamos que conocernos un poco más. Tener más salidas como esta”. Mas Salidas de campo !!, mas montañas por escalar, mas arboles por trepar, eso era el infierno.
Y eso fue todo. Me baje del bus cuatro paraderos después, tire al tacho su número telefónico, maldije a aquella muchacha fanática del sudor, maldije mi pobre estado físico, mis pocas ganas de meterme a un gimnasio. Llegando a mi habitación, exhausto, casi a un paso de caer rendido, me puse a escribir esta historia que mas que avergonzarme, me deja entender que no se puede obtener todo lo que uno desea, que hay cosas que van mas allá de lo humanamente posible. Y también entendí que no siempre los lobos somos grandes cazadores… sino que hay ovejitas más rápidas que nosotros. Gajes del oficio.
domingo, 24 de abril de 2011
ALTA FIDELIDAD

domingo, 17 de abril de 2011
LOS SILENCIOS

domingo, 10 de abril de 2011
LAS MUJERES SON DE VENUS ?

No sé si está bien decirlo, pero no está en mis planes ser un tipo decente. Ser decente me aburre, me aturde, me vuelve más idiota. Cuando dejo de lado las reglas, suelo respirar tranquilo, sin miedo a ahogarme en mi propia saliva. Aquella chica tan linda, tenía algunos años más que yo, mucha más experiencia y sobre todo, un gran corazón de cinco estrellas. Me contaba que había estado en lugares inimaginables, con personas muy interesantes y que en la cama había hecho posiciones nuevas aun no patentadas. Pero lo que hizo que me enganchara de manera brutal, fue cuando me dijo: “tengo tres consoladores y un vibrador en mi departamento”, no dude en tomarla y responderle con media sonrisa: “vamos a que me presentes a tus amigos”.
No había conocido a ninguna mujer que le guste tanto el sexo, imaginarlo, inventarlo, escribirlo, mirarlo y sobre todo, hacerlo. Discutíamos quien era mejor actor porno, si Rocco o Nacho Vidal, quien tenias los pechos mas deliciosos, si Scarlett Johansson o Megan Fox. Hablamos de fantasías sexuales y por momentos mientras la escuchaba me temblaban las piernas, no había duda, es la mujer que andaba buscando. A ella le gusta mi cabello, mis manos, el color de mi piel que hace juego con su piel, le gustan mis ojos negros, mis hombros medio firmes y no tan varoniles, me dice que tenemos toda la vida para ir conociéndonos, cambiando de pelaje y madurar también. No sé a dónde iremos a parar, tal vez esta solo sea una estación en nuestras vidas, que pronto tendremos que seguir el viaje, perdernos y olvidarnos, pero por ahora me quiero quedar con ella. Y no hay lugar a donde quiera sin su compañía. Dicen que los hombres son de Marte y las mujeres son de Venus, pero no es una ley universal, en Marte también pueden existir mujeres, sino no me explico tanta similitud con esta diablita que no deja de calentarme cada vez que la tengo cerca.
No somos perfectos, pero yo le gusto tanto que dice que soy el mejor. Supongo que el amor es así, que cuando una mujer está enamorada nos convertimos en Superman, y si un día pasa frente a sus ojos, un tipo con capa roja, traje azul y hombros de acero, ellas solo ven a Clark Kent. Ella es solo mía, por el tiempo que me lo permita, sé que un día se marchara, dejara mi cama oliendo a su perfume y no regresara. Pero la vida es presente, y hoy me toca disfrutarla, enseñarle a vivir cada minuto como si fuese el ultimo. Por eso estoy aquí, sonriendo mientras escribo estas líneas. Ella es mi presente, mi musa pasajera, mi destructora de rutinas… mi marcianita.
domingo, 20 de marzo de 2011
TAN DISTINTOS

sábado, 12 de marzo de 2011
PLAN MAESTRO

El plan era perfecto, mi plan siempre ha sido el mismo: mentir, blofear, darles por su lado, cogérmelas y luego salir huyendo. No me aprendí otro libreto, no sabría como empezar de nuevo, nunca fui bueno para memorizar. Generalmente les daba un nombre falso o un número telefónico falso (le cambiaba los dos últimos dígitos a propósito), así no puedan dar conmigo. Hasta el momento ha dado buenos resultados, no tengo cargo de conciencia porque jamás dije más de lo que podría sostener. No soy un chico que cumple sus promesas, es por eso que no ofrezco ninguna.
Cuando conocí a Celine fue pura casualidad, un amigo nos presentó, intercambiamos correos electrónicos y dejamos de vernos durante varias semanas, una noche la encontré en línea, la salude y empezó la conversación. Parecía que tuvo un mal día, se sentía como resignada a su suerte, a los tropiezos, me dijo que necesitaba una puerta de escape, y yo le abrí una ventana. La invite a salir, tomar un pisco sour, caminar por la Plaza Mayor, sentarnos frente a la catedral y escuchar sus problemas. Aquella noche no salimos del bar hasta muy tarde, no hubo paseos por la plaza ni charlas en la catedral, mientras me miraba tan atenta, cuando le contaba de mis viajes y desventuras, le confesé que no me había sentido tan a gusto en mucho tiempo, le confesé que me acelera el corazón tenerla tan cerca, que me pongo nervioso si me mira de esa manera, le confesé que me gusta, que se quede conmigo esta noche y la besé. Mientras sentía sus labios sobre los míos, moviendo su lengua con sabiduría, me decía a mi mismo: “eres el mejor de los mentirosos”.
Entramos a un hotel después de medianoche, en una habitación de luces rojas, le hice el amor de muchas formas, y ella se adueño de mi cuerpo de otras tantas. Lo puedo jurar, pocas veces había visto gozar a una mujer sobre una cama, entre sus manos sentía que el mundo podía terminarse mañana, ella me acariciaba como si no existiese un futuro. Eran casi las seis, la vi vestirse y salir por la puerta, no tenía fuerzas para sentarme en la ventana a mirar cómo se marchaba. Solo me quede con un pedazo de papel con su número telefónico escrito, pensando en volver a verla la próxima semana, repetir nuestros encuentros cada vez que ella lo desee.
Es viernes y rebusco entre mis papeles el número telefónico de Celine, pienso en llamarla, invitarla al cine, caminar por la alameda de Chabuca Granda y sentarnos a oír música de la buena. Alguien me contesta el celular, es un tal Leonardo, con voz de viejo cascarrabias, de una ciudad muy lejana a la mía. Joder, me dieron un número falso.
No suena tan gracioso si uno llega a ser la víctima. Me preguntaba si al encontrarse dos mentirosos, porque no decirse la verdad?. Si dos planes perfectos llegaran a cruzarse, no se espera que todo resulte a pedir de boca?. Es fin de semana y me encuentro solo en mi habitación, sin planes ni cosas por hacer, mi celular ha dejado de sonar hace varios días, mi agenda luce vacía desde que dedico mi tiempo al trabajo. Estoy pensando en cambiar mi plan maestro, estoy pensando en inventar nuevas mentiras, estoy pensando en llamar al viejo Leonardo y preguntarle si conoce a algunas amigas para salir en grupo.
domingo, 6 de marzo de 2011
LOS AMIGOS QUE PERDI

Mientras escribo estas lineas puedo ver frente a mi un cumulo de soledad, un espacio vacio que no espera ser llenado con premura. Rebusco en mi memoria el momento exacto en que cambió mi vida, pero no hay momentos exactos. Andamos en constante metamorfosis, sometidos a la crueldad y al ritmo de lo que nos toca enfrentar, nos protegemos guardando silencios o dando la espalda a lo que no podemos vencer. Y el dia menos pensado nos damos cuenta que ya todos se han ido. Hoy mi espejo me dice que ya esta amaneciendo, pero ya no soy el mismo de ayer.
sábado, 19 de febrero de 2011
MEMORIAS I

Tenia dieciséis años y trabajaba en una panadería, tu llegaste un día y te sentaste en la mesa más cerca de la puerta, me pediste un café y una empanada. Tenias los ojos tristes como si la vida no te hubiese tratado bien, me miraste con ternura, preguntaste mi nombre mientras endulzabas tu bebida caliente. Yo solo respondía con frases cortas, a esa edad era más mucho más tímido que ahora, deseaba sentarme a tu lado y preguntarte de dónde vienes, a donde vas y que planeas hacer mañana, pero no hice nada de eso, solo reía nervioso y no te miraba de frente porque ibas a notar que me estaba ruborizando. Luego de algunas palabras cruzadas te fuiste, dejándome una sonrisa que me iba durar por muchos días.
Pero no paso mucho tiempo, porque tres días después volviste nuevamente a pedirme un yogurt y dos tostadas, tenías una falda corta y unos tacones altos, sabía que eras mayor que yo y eso me cohibía aun más. Pero tú siempre tenias pretextos para hablarme, me preguntabas que libro estaba leyendo, te dije que era “La importancia de vivir” de Lin Yutang, me decías para cuando pienso terminarlo y yo te dije “espero que nunca”. Es que me gustaba tanto ese libro que siempre regresaba hacia atrás y me envolvía bajo sus líneas llenas de sabiduría y profundidad, supongo que te parecí un nerd, un ratón de biblioteca que no sabe nada más que hacer con su tiempo, pero tu sonrisa nunca se apagaba, dios como me gustabas!! lo recuerdo. Mis días se iluminaban con la esperanza de tu llegada, servirte lo que me pidas, sentarme a tu lado y por fin preguntarte como te llamabas.
Ser tímido nunca ha sido beneficioso, es como ver una película y sentirse el héroe de la trama, pero cuando el televisor se apaga, sigues siendo Juan Pérez, un indocumentado más en el mundo. Ella vino muchas veces, siempre con las ganas de hablar conmigo, me contaba su jornada de trabajo, sus pocas alegrías y sus ganas de seguir en esta ruleta rusa que le llaman vida. Yo siempre lograba quitarle una sonrisa con mis bromas, es lo que mejor se hacer (y quizás sea lo único), le contaba de los otros libros que leía, de lo violenta que se ponen las calles después de las once, de mis clases de ebanistería en el taller de la escuela. Ya éramos casi como amigos, al menos para mí lo fuiste, quizás para ti solo era el “chico agradable” de la panadería. Pero nunca pude preguntarte como te llamabas, pensé que ya no daba al caso después de más de veinte charlas divertidas, podrías pensar que soy un idiota sin tino. Hasta que un día alguien te llamo desde la puerta “Isabel, nos vamos?”, era tu novio que venía a recogerte. Mientras él te abrazaba la cintura yo podía sentirme el hombre más solo del mundo, fue la primera vez que te despediste sin una sonrisa.
Estuve trabajando ocho meses en ese lugar, viendo como la vida transcurría frente a mis ojos, mientras yo leía un libro de Yutang que hablaba de cómo vivir. Suena irónico pero cada quien busca sus propios caminos. Aun la recuerdo llegar con su falda corta y sus tacones altos, recuerdo su sonrisa como si hubiera quedado tatuada en mi retina, pero las cosas que ella me decía, esas cosas ya no las recuerdo. Porque cuando el olvido cruza tu puerta, no pregunta ni pide permiso, solo se lleva su equipaje y cierra por fuera. El tiempo pasa como pasan las olas del mar, sin el menor murmullo de lo que lleva a su paso.
Ayer salí a recoger a mis sobrinos de su clase de natación y me encontré con Isabel, caminando de la mano de sus dos hijas, me preguntó cómo estaba yo, de donde venia y para donde iba, si ya había terminado de leer aquel libro viejo y si tenía planes a futuro. Le dije que me había vuelto un tío superhéroe, que no hay cosa que ellos me pidan y que yo no pueda hacer, que sigo teniendo aquel libro que aun no termino, y que la vida camina despacio en el presente, que no se que pasara mañana porque ya aprendí a vivir. Me dejo una sonrisa antes de marcharse. Quizás sea porque ya no tengo dieciséis o porque ya no soy el niño tímido que ella conoció, pero aquella sonrisa que se iba alejando poco a poco de mi vista…solo eran un par de labios que se despedían para siempre.
domingo, 6 de febrero de 2011
VIVA EL PISCO SOUR !!

Es sábado por la noche, en toda Lima se celebra “el día del pisco sour”, una dulce bebida aclamada por muchos, dándole esa especial propiedad de encender a las mujeres cuando lo prueban, se dice que una buena charla y dos copas de pisco sour son casi suficientes para tener una noche feliz. Mi celular suena, es mi amigo Cesar que me habla de un lugar muy conocido de la ciudad, donde se prueba el mejor pisco, se trata del Hotel Bolívar, yo le digo que es imposible que yo vaya con él un hotel a probar pisco, que si alguien nos ve no le haría bien a mi reputación, sobre todo por su aspecto de gay disimulado.
Cesar no es gay, solo lo aparenta involuntariamente, pero lo aparenta muy bien. La noche está empezando y mi amigo quiere pasarla a toda madre, acepto ir a “El Bolibarcito” a probar el pisco catedral, tan famoso en el lugar. Pero fuimos tan idiotas al pensar que se podría ir al lugar donde vende el pisco más rico, en el día más celebrado. Era una cola inmensa la que estaba en la puerta del hotel, esperando una mesa para degustar esa bebida. Dimos media vuelta a buscar otros lugares.
Entramos a beber unas cervezas a un night club, mientras veíamos desnudarse a siete chicas al ritmo de las baladas en ingles, me preguntaba si el alcohol deja suceder las cosas, si el amor podría asomarse en ese pequeño mundo, donde todo tiene un precio. Con los años ves tantos cuerpos desnudos que luego ya solo lo ves como un detalle de la escena, como algo que tiene que ocurrir de prisa, saltearse los pasos y a veces hasta las palabras. Salimos del lugar y mi amigo Cesar me confiesa que hace tres meses que no hace el amor con su novia, que se lo ha pedido de muchas formas y ella no acepta debido a su religión, ha jurado no acostarse más con él hasta la luna de miel. Lo más triste del asunto, es que Cesar no tiene planeado casarse por mucho tiempo. Entonces me ha pedido que lo acompañe a una calle donde las mujeres ofrecen su cuerpo, pero tiene una condición extraña en su pedido, dice que quiere tanto a su novia que buscará a una mujer muy parecida a ella, para no sentir tanta culpa.
La travesía comienza, recorrimos varias calles pero no le gustaba ninguna, a una le faltaba el cabello rizado, a otra el cuerpo delgado y a otra el color de piel morena, siempre terminaba soltando la frase “ella no se parece en nada a mi novia”. La lima putañera estaba en su mejor esplendor pero mi querido amigo no encontraba a la mujer que consuele su desdicha. Yo lo único que quería era probar un buen pisco sour, le pido buscar un bar donde comprar uno, nos sentamos en una mesa y pedimos dos copas. La mesera que nos atendió era muy guapa, le dije que le pida el número telefónico y que intente algo, pero el seguía diciendo: “ella no se parece a mi novia”. En la mesa de al lado estaban tres chicas bebiendo lo mismo, yo quise acercarme a pedirles compartir la mesa, pero Cesar me detuvo diciéndome: “Ninguna de ellas se parece a mi novia”. Entendí que era una misión difícil, Cesar no estaba listo para las aventuras, y me alegro por él.
Salimos del bar, pasamos por la misma calle donde abundaban las meretrices, el aire tenía un aroma a pecado, a infierno, no podía encontrar mejor lugar para trasnochar. Pare un taxi que nos llevara a casa, antes de cerrar las puertas veo salir del hotel a una mujer con un tipo mayor, calvo y con traje oscuro, “Oye Cesar, ella si se parece a tu novia”. Mi amigo no le quitaba la mirada, estaba muy lejos, muy oscuro, pero igual pego un grito: “La concha de la lora, creo que ella es mi novia!!”. Yo cerré la puerta y pedí al taxista que arranque el auto mientras me moría de la risa. Las cosas suceden aunque uno no las pida, el silencio solo es un espectador y nosotros los mejores actores. Mientras Cesar marcaba como loco al celular de su novia para sacarse la duda, yo pensaba en lo pequeño que puede ser el mundo a veces, en lo difícil que puede ser dar los siguientes pasos, en las cosas que uno deja de ver por andar de prisa, y también en las locuras que uno puede imaginar con solos dos pisco sour en la sangre.
Feliz Dia del Pisco Sour
sábado, 29 de enero de 2011
VUELTAS DE CAMPANA

Recuerdo cuando tenía diecinueve años, estaba preparándome para dar mi examen de admisión a una escuela técnica, obligado por mis padres he pasado dos meses enteros estudiando como un desquiciado, aunque sea difícil de creer, me sabía casi todos los temas, eran libros enteros los que releía con mucho ahincó. Ese fin de semana tuve una gran recompensa, pues en pleno examen dos tipos bien vestidos me pidieron el favor de soplarle algunas respuestas, eran unos tipos algo mayores y de aspecto solvente, me pase la hora pasándole las soluciones sin que los supervisores me pillen, solamente por la gran sensación de sentirme solidario.
Luego de terminar mi examen, aquellos chicos me invitaron el almuerzo y también unas bebidas, prometiéndome que si ingresaban a dicha escuela me iban a premiar de manera generosa. Aquella tarde cuando fui a ver las notas finales, pude ver mi nombre en el primer lugar (me han dicho que no soy un chico tonto, sino solo distraído), para mi buena suerte, aquellos tipos también habían ingresado, así que la celebración no se hizo esperar. Llamaron a unas amigas del trabajo y tomamos un taxi hacia un bar conocido del centro de Lima. Luego de embriagarnos con las féminas uno de ellos nos invito a su casa, donde seguimos la juerga hasta caer rendidos o hasta terminar cogiéndonos a alguna chica y pasar la fiesta en un hotel, lo que inevitablemente ocurrió conmigo.
Ella se llamaba Isabel, era tres años mayor, pero nunca se lo hice notar, todo corría a mi favor mientras hacia el papel de chico educado, bien formado, estudioso y con metas por delante. Por alguna razón a las mujeres les fascinan los tipos así, como si en cada fiesta esperan encontrar al amor de su vida. Acaso de vez en cuando no les hace bien cogerse a un hombre sin vocación? Sin ganas de ver el futuro ni planes de hacerse viejo con una buena jubilación?. Yo jamás he llegado a un lugar esperando encontrar a la mujer más buena del mundo, incluso debo confesar que las mujeres buenas me aburren, detesto hablar del futuro y de la vida de los demás. Quizás llevo el rumbo equivocado, pero hasta hoy no he aprendido nuevas rutas.
Los años pasaron y yo dejé aquella escuela sin terminar la carrera, no era lo que yo buscaba. Me pelee con mis padres y no pude despedirme de mis amigos, solo salí huyendo sin permiso para no regresar. He querido buscar mi destino en el presente, intentando encontrar ideas coherentes que me ayuden a seguir, pero a veces no tener un patrón definido te enseña a vivir. No siempre te haces un experto haciendo siempre lo correcto, en los errores también puedes hallar pequeñas dosis de sabiduría. Dicen que aquel que no ha caído, nunca sabrá como levantarse. Hoy siento que mi vida ha sido una constante vuelta de campana.
sábado, 22 de enero de 2011
FELIZ CUMPLEAÑOS A MI

Es la semana de mi cumpleaños y he recibido muchos saludos, tarjetas postales, comentarios en el facebook, buenos deseos, invitaciones a comer y beber, no me puedo quejar, ha sido una gran semana, pero esta aun no terminaba.
Los amigos me buscaban para irnos a beber, mi celular ha sonado toda la semana con distintas propuestas, he ido a trabajar varios días con tan solo tres horas de haber dormido, me cite con una ex amante en un centro comercial donde me invito a cenar y se alegro de verme después de mucho tiempo, no nos acostamos aquella noche, pero acordamos hacer un segundo encuentro, con las consecuencias que eso podría tener. Pero lo mejor aun estaba por venir.
Mi amigo James me llama al celular, también mi amigo Luis. Nos encontramos los tres en el bar
Al llegar pudimos ver un camión de patrulla en la puerta, Luis y yo pensamos que ya le cayo la mancada, que no tardaría mucho en llegar los canales de televisión y en la celebración de cumpleaños iba a aparecer en algún noticiero nocturno, mi madre iba a verme rodeado de putas y policías en su televisor, pensé lo peor. Pero todo fue solo un susto, mi amigo James decía que aquel oficial era un buen cliente, que venia cada semana para gozar de ciertos beneficios a cambio de “cuidar la zona”. El lugar era muy cómodo, amplio y acogedor, mujeres hermosas, buena música, una piscina cerca de la barra, una pista para el baile, un bar donde abundan los tragos exóticos, mi sueño ideal era combinar todo eso en una sola noche.
Amanecía y yo aun tengo aquella imagen guardara en mi mente, tanto alcohol, tantas mujeres, la música a todo volumen y las risas que llegaban de todos lados. James prometió celebrar su cumpleaños en aquel lugar, ya tenia el plan hecho, seria a puertas cerradas, solo los amigos mas íntimos (yo estaba en esa lista), cerveza y whisky sobre la mesa, todas las mujeres que pueda reclutar para ese día a disposición, y que todos los invitados estarían vestidos con sabanas como si fuese una fiesta romana. No ve la hora en que llegue ese día de la primera semana de marzo.
El sol retumbaba el vidrio de las ventanas, estoy en el bus de regreso a mi casa, llevo unas ojeras y olor a perfume barato, dos condones en el bolsillo y una sonrisa que estoy seguro me debe durar un buen tiempo, quizás hasta el cumpleaños de mi querido anfitrión.
domingo, 9 de enero de 2011
FRUSTRACIONES
Me gusta el futbol, no solo jugarlo, sino también verlo y comentarlo. Desde niño lo he practicado, he roto muchos zapatos y destrozado muchos vidrios, las ventanas de mis vecinos supieron de mí. Mi padre me metió en una academia donde podía jugar torneos nacionales e internacionales, yo no era un gran futbolista, pero si cumplidor. Nos llego la noticia que empezarían las giras, íbamos a participar en un torneo de Chile, Luego viajaríamos a Brasil y después a Ecuador para competir, pero tres semanas antes me lesione la pierna, fue una rotura de ligamentos que me impidió caminar por un buen tiempo, me alejo del juego, de la vida social e inevitablemente me alejo de viajar en la gira con mi equipo.
Desde aquel día deje el futbol como deporte principal, para volverlo un pasatiempo. A veces me hubiera gustado ser una estrella, no era bueno, pero era el sueño de todo chico de mi edad. Ahora debo reconocer que soy un futbolista frustrado.
Una noche conocí a Laura de Luna, una hermosa chica que tocaba en un pequeño bar del centro de Lima, nos hicimos amigos a pesar de no tener casi nada en común, quizás solo la afición por la música de Joaquín Sabina. Aparte de su belleza, yo admiraba su manera de tocar la guitarra, la pasión al recitar sus canciones. Un día la hermosa Laura se ofrece hacer una canción partiendo de un escrito mío y quizás cantarla juntos, yo le prometí que para el próximo fin de semana le tendría listo un texto muy bueno, estaba ilusionado, animado, creo que sobreexcitado, siempre quise ser un cantautor, hacerme conocido por mi talento para las letras.
Pero fue muy trágico estrellarme con mi realidad, yo no tengo ningún talento para las letras, han pasado cuatro meses y no he podido escribir una sola estrofa. Cada cosa que escribía terminaba en la basura, no se si fui muy exigente conmigo mismo o tal vez solo soy malo para estos menesteres. He sabido asimilar la cruel verdad, que soy un cantautor frustrado.
Mientras escribía cosas sin sentido en un blog desconocido, encontré una lectora mexicana que se digno a hacerme caso. Me dijo que se había enamorado de mí, que haría lo posible para llevarme a su país, casarse conmigo, tramitar los papeles para que yo pudiera tener la ciudadanía y ser felices por toda la eternidad.
Pero pronto entendí que la eternidad no dura más de siete meses. Aquella muchacha entendió que conmigo no había futuro (mucho trabajo para entender a alguien como yo), que existen mejores tipos, sin la enorme necesidad de traerlos desde tan lejos. Me regalo una visa, me dio un beso de despedida y prometió no olvidarme jamás. Aparte de entender que el “jamás” en las mujeres dura menos de tres meses, también pude aceptar la enorme realidad de que ya no seré un ciudadano charro, que no podre hablar con ese acento tan melodioso que me gustaba un chingo. Ni modo, he pasado a ser también un mexicano frustrado.
Tiempo después pude viajar a México, donde me di la gran vida sin el menor limite. Entre los banquetes de comida, los conciertos, los museos de arte y los bares nocturnos, conocí a una mujer de Oaxaca, con algunos años mayor que yo. Nos embriagamos en
Pero las fechas no coincidían, cuando la conocí mi boleto de regreso se vencía en dos días, además, yo no estaba en condición de arriesgar el pellejo de esa manera. Tuve que desechar la oferta de aquella mujer que pudo haberse convertido en la última, la que dibuje una disculpa en mi epitafio. Aceptando mi triste destino, el de ser un chingador frustrado.
Mientras tanto la vida transcurre, el tiempo nunca tiene remordimientos, solo apura el reloj y sigue su paso. Me he llenado de frustraciones de lo que quise ser, pero nunca me dio el menor remordimiento, porque cada frustración llevaba una experiencia, una vivencia siempre te deja un aprendizaje. Y es lo que yo soy, un conjunto de vivencias, buenas o malas, que me han convertido en un contador de historias (un contador mediocre, pero ese no es el punto), que anda por el mundo aprendiendo a vivir. Si señores.