martes, 31 de marzo de 2009

NADIE SABE PARA QUIEN TRABAJA



Me acuerdo que era la fiesta de año nuevo, estábamos Carlitos, David, Alejandro, Jonathan, Milagros, Diana, Rosa y Yo tomando unas cervezas en la casa de uno de ellos, cuando de pronto llego Sharon con su amiga Norma, estaban algo bebidas, las invitamos a pasar y nos pusimos a tomar con ellas. Sharon era la clase de mujer que todos queremos de vecina, aunque tenga marido, no era razón para que todos los chicos del barrio la deseáramos, sus pechos eran bastante agraciados, sus caminar decía que tenia todo en su lugar, los chicos solo fantaseábamos con ella, aunque en noches como esta, deseamos que los tragos hagan su trabajo y cuando la sangre se ponga caliente, intentar suerte con esa mujer que nos volvía locos a todos.

Pero ella siempre paraba con su amiga Norma que se dedicaba espantar a los chicos que se acercaban con oscuras intenciones. Pensábamos que era una buena amiga, enviada por su marido para que le cuide las espaldas, así que respetamos su papel. Pero esa noche era fin de año y no había limites a la hora de tomarnos los tragos, Sharon estaba mas coqueta que de costumbre, bailaba con todos y se reía de nuestras bromas en doble sentido, mi amigo Carlitos, que es el mas mala leche del grupo, se le había pegado como un chicle. Fue entonces que llega a la fiesta Cesar y su amigo Rubén, estaban ya ebrios y con ganas de “levantar carne”, pusieron la puntería sobre Sharon al verla empilada por los tragos, algo que nos incomodo a todos los que ya estábamos ahí, iniciándose una disputa entre todos los chicos, para saber quien seria el que dispare su artillería contra nuestra vecina de pechos voluptuosos. Hablando con Cesar pudimos llegar a un acuerdo y logre que se vayan a otro lado a buscar “pescaditos” porque las chicas de ese lugar ya estaban apartadas.

Fue un poco dura la rencilla entre los chicos, que Norma se dio cuenta que queríamos caerle a su amiga, supo lo que tenia que hacer, así que tomo sus cosas y se llevo a Sharon a otro lugar a seguir celebrando. No pudimos hacer nada para que cambien de idea, se subieron al auto negro de Norma y salieron con otros rumbos. Ya eran las 4 de la mañana y se había acabado el trago, Carlitos y yo salimos a buscar una tienda donde poder comprar mas cerveza. Pasamos varias calles, cruzamos algunos parques oscuros, y en uno de los parques pudimos ver el carro de Norma estacionado detrás de los árboles, como estábamos con las cervezas en la mano, Carlitos quiso acercarse para invitarle unos tragos y seguir celebrando con ellas metidos en el auto. La sorpresa fue grande al ver de cerca esa escena, Sharon y Norma estaban recostadas en el asiento de atrás, casi desnudas y dándose amor como dos gatas en celo. No las interrumpimos, no teníamos derechos de hacer eso, solo seguimos nuestro camino con una reflexión sobre las amistades y las oscuras intenciones que hay detrás.

Ya regresando a la casa de mi amigo, buscamos a Cesar y Rubén para hacer las paces y echarnos a reír por el desenlace siniestro que ha tenido la noche, estábamos encontrando explicaciones para lo que vimos en aquel parque, y entre tanta cerveza junta, celebramos la amistad, la lealtad y le dimos fin a un año lleno de sorpresas.

jueves, 19 de marzo de 2009

DESVIRGINADOR NOCTURNO


Jherson es mi amigo, un tipo con mucho sentido del humor, pocas agallas pero casi siempre con buenas intenciones. Yo lo conocí cuando tenía diecisiete años (tres años menos que yo) y aun no sabía lo que era estar con una mujer. Un día se le presento la oportunidad de estar con una chica, y para suerte suya, ella también era virgen. Al día siguiente mi amigo no cabía en su pellejo de felicidad, se sentía un ganador, un semental, un todopoderoso. Agradecido por el destino y por la vida, se quería cambiar el nombre, ya no quería que lo llamen Jherson, deseaba que ahora su nombre sea: “El Depredador de Vírgenes”.
Jherson gano mucha moral, subió tres escalones mas en autoestima y andaba a la caza de otras chicas que “quisieran probar sus virtudes”. No le fue tan mal, su cabello largo y su cara de niño bueno lo ayudaban, aunque en el fondo sabía que le faltaba malicia para las mujeres. Yo motivado por su arrogancia, vanidad y también por algo de envidia mía (es que nunca había estado con una chica virgen), quería saber lo que es estar con una chica principiante, de esas que te miran temerosas preguntando que es lo que va a pasar después. Luego de una larga búsqueda (porque me dijeron que ya no quedan vírgenes en este mundo), encontré una buena candidata, se llamaba Wendy tenia diecinueve años, trabajaba, estudiaba e iba a misa todos los domingos, participaba en el coro de la iglesia y tenia sus reuniones de catequesis tres veces por semana. Pensé que no encontraría mejor candidata que ella, entonces puse mis manos a la obra. Tres semanas después, luego de varios besos y caricias fogosas, le propuse “irnos a un lugar mas privado”, ella acepto y yo ya estaba sintiéndome un depredador.
Estando en la habitación pedi unos tragos para que ella deje los nervios, pero los tragos aparte de soltar los nervios, también te suelta la lengua. Fue ahí que Wendy me confeso que no era virgen, que ya había tenido “alguna experiencia en estas canchas”. Me sentí defraudado, algo desanimado y hasta aburrido de saber que ya no quedan vírgenes en este mundo como me habían dicho. Pero eso no fue todo, esa noche confusa me voltearon el pastel, entre las cuatro paredes de esa habitación se podían oír gemidos, quejidos de dolor y algo de misericordia: “no, así no, mas despacio”, “no te muevas tan bruscamente”, “me haces doler”, “por favor, ya cánsate”. Aquellos gritos eran los míos, había echo explotar un volcán que no quería detenerse nunca, sus movimientos eran tan rudos que pensé que iba a necesitar reposo absoluto saliendo de ese hotel, me sentía vejado, maltratado, casi violado y en cierta parte de mi cuerpo, algo irritado. Creo que fue mi castigo al tratar de buscar cosas que no son para mí, al querer ser un buscador de talentos principiantes para poder experimentar cosas nuevas. Lo pude confirmar cuando la respuesta a mis quejidos de parte de mi ninfomaníaca amiga Wendy fueron estas palabras: “No te quejes tanto que pareces una nena virgen”.

EL DEPREDADOR DE VIRGENES



Tenia un amigo muy divertido que se llamaba Jherson, tenia algunos años menos que yo, por eso me causaba gracia sus ganas desesperadas por estar con una chica, me recordaba a mi cuando recién empezaba. Jherson nunca había tenido relaciones sexuales y era algo tímido con las chicas, cada vez que se iba a acercar a una muchacha para buscarle conversación se moría de nervios y me buscaba para poner en practica una rutina que a mi me causaba mucha gracia, me decía: "Server, tócame el hombro muy fuerte y dime con voz grave: QUE LA FUERZA TE ACOMPAÑE". Aunque suene chistoso, esa rutina daba resultados con mi amigo, luego del apretón de hombro y la frasecita copiada de la Guerra de las Galaxias, Jherson se acercaba a la chica muy envalentonado y podía hacerle conversación. Algunas veces le robaba su numero telefónico o email, algunas veces salía con ellas, pero muy pocas veces lograba pasar a la siguiente etapa.

Y así pasaron las rutinas y los intentos por debutar en "ligas mayores", hasta que un buen día, se topo con una chica igual de desesperada que él. Se llamaba Susana y lo invito a ir a su casa mientras sus padres estaban trabajando. Jherson se moría de miedo, pero con un poco de agua fría, algunas cachetadas y unas jaladas de cabello lo hice entrar en razón. Jherson fue a la casa de Susana aquella tarde, no fue a clases y junto a ella pudo descubrir los secretos del sexo por primera vez. Al día siguiente ya era otra persona, su ego llegaba hasta el techo, sus ojos miraban mas allá de lo evidente y decía que ya era todo un semental, ahora ya no quería que lo llamen por su nombre, porque desde ese día seria:
El Depredador de Vírgenes.

Yo algo extrañado pero lleno de risa, le daba por su lado, era su momento de gloria, sus cinco minutos de fama, pensábamos que esa fiebre le duraría un par de días y nada mas. Pero parece que había creado un monstruo, Ahora no había mujer que le inspire temor, les hablaba a todas y ya no tenia miedo rebotar con alguna chica, "un depredador de vírgenes no puede darse el lujo de temer" me decía mirándome fijamente. En fin, pero lo extraño era que las mujeres le prestaban mas atención, será que emanaba una vibra fantasiosa por donde iba, una aureola divina que lo llevaba a otro nivel y que las mujeres podían distinguir, el caso es que en los dos meses siguientes se había acostado con unas seis chicas mas, de las cuales 3 también eran vírgenes. Fue así que nació la leyenda.

Ahora si le podía creer que era un depredador de vírgenes, y no solo eso, sino que era todo un "todoterreno", arrinconaba a las chicas en el baño, en alguna cabina de internet, debajo de las escaleras (como para no creer en la mala suerte), en cada lugar que se le presente, el tipo era un osado, un criminal del sexo, pero las cosas no son eternas. Un día que ya no recuerdo bien, este tipo nacido para pecar, fue atrapado por los brazos del amor, cayo en las dulces tretas del destino y se enamoro de una muchacha tierna y dulce, que le enseño a reposar de tanta travesura junta. Cuando mi amigo Jherson se fijo en aquella mujer aun no tan mujer, fue el día en que el Depredador de Vírgenes se perdió entre las historias que se contaban de él en los pasillos. Algunos piensan que murió para siempre, otros creen que solo esta en el reposo del guerrero y otros incrédulos como yo, intentan ponerlo a prueba para demostrarle que los animales del sexo no se van así de fácil.

Así que por alguna de esas calles, mismo Clark Kent, el Depredador de Vírgenes anda disfrazado de humano, queriendo ser un tipo común y corriente, alguien en quien se puede confiar. Pero no se fíen mucho, que el amor no cante victoria, porque los Depredadores no se domestican... solo reposan.


miércoles, 11 de marzo de 2009

EL PEOR DE TODOS


Todos en algún momento hemos tenido batallas perdidas, hemos tocado retirada en plena guerra o hemos alzado la bandera blanca en señal de rendición. Somos cazadores, primitivos, con instinto animal, pero no somos perfectos, no somos maquinas que todo nos salga como lo planeamos. Pero pienso que la peor batalla no es la que se pierde, sino la que todos se enteran cuando se ha perdido, la humillación de ser el perdedor de la noche.
Mi amigo Javier es un tipo algo fuerte, de contextura gruesa, un metro ochenta de estatura, muy alto pero con cara de bobo, de poca experiencia pero con mucha valentía para aprender. Le toco estar en una reunión de amigos y amigas del barrio, entre las amigas se encontraba una chica llamada Jenny, algo de metro cincuenta de estatura, bajita, de caderas frágiles, senos pequeños, con pocos años pero con mas experiencia que muchos en esa reunión.
Los tragos y las bromas iban transcurriendo, la noche aun era joven, poco a poco los cuerpos se ponían calientes, mi amiga Jenny puso la puntería sobre Javier, él no se mostró indiferente, por esas cosas que hacen los tragos y la amistad, ambos se cruzaron en la puerta del baño, acercaron sus labios y se besaron tan fuerte que luego Javier la metió al baño y cerro la puerta. Lo que ocurrió ahí nadie lo sabe, pero todos lo sospechamos, al cabo de unos minutos ambos salieron algo ruborizados, se pusieron en su lugar y no querían dar comentarios, al menos por el momento.
Lo que ocurrió después fue un fiasco, una vergüenza para el género masculino. Jenny lanzo toda su artillería contra mi amigo, dijo que era un “grandazo por las puras”, “un inútil total”, para luego sentenciarlo con el peor de los calificativos: “fue el peor polvo de mi vida” y estallar la risa de todos. Fueron las confesiones tristes de una mujer que sabia mucho de esos menesteres, alguien que tenia varios records guinnes en su currículum, toda una autoridad para dar calificaciones. Mi amigo tuvo que enfrentarse a las burlas y pesames respectivos, estaba muerto en vida, descalificado totalmente para un nuevo affaire, sobre su espalda habia que escribirle una X y poner con letras grandes "Producto dañado de fabrica", para evitar proximas lamentaciones. Pero esa noche no había ningún velorio, no había porque ponerse tristes, estaban celebrando una reunión de amigos y cómplices de aventuras. Uno de los que estaba mas borrachos se puso de pie y alzando su vaso exclamo: “Un brindis por el peor de todos”. Son gajes del oficio… Salud!!

martes, 10 de marzo de 2009

UN SOBRINO PELIGROSO

Alejandro era un tipo envidiable, tenia muchos amigos, muchas amigas, algunas amantes y sobre todo, tenia mucho tiempo libre para disfrutar de todas esas cosas. Pero para ponerle color a su vida, Alejandro también tenia un sobrino que se llamaba Carlos, que era un chico algunos años mas joven que él, pero con las mismas ganas de disfrutar la vida que su tío, pero no usaban los mismos métodos (ya les explicare).
Alejandro tenía dos trampas (amantes) que para mala suerte suya, vivían en el mismo distrito, algo que entre los chicos no es muy recomendable, pues corres el riesgo de ser pillado en algún momento. Pero mi amigo Alejandro siempre ha sido muy cuidadoso, llevaba más de un año saliendo con ambas y nunca tuvo problemas. Hasta que llego el maldito “Día de San Valentín” (el peor día del tramposo), ambas chicas querían salir a bailar con mi amigo a la discoteca que estaba cerca de su casa.
Él como todo un caballero, les acepto el pedido a ambas, pero tenia que idear un “plan maestro” donde incluía a su sobrino “Carlitos”. El plan consistía en salir primero con una hasta la medianoche, luego vendría su sobrino a decirle que ha ocurrido una emergencia, Alejandro se iría del lugar, dejando encargado a su sobrino que lleve a su amiga a su casa. Y así él se iba en busca de su otra trampa a seguir celebrando el tan famoso “Día del amor y la amistad”. Pero no contaban con la astucia de Carlitos.
El plan resulto como se esperaba, Alejandro salio muy temprano con la primera trampa, tomaron varias copas, ella estaba casi mareada, y fue que vino Carlitos a avisarle la “emergencia” a al tío y a la vez comprometiéndose en llevar a su amiga a su casa. Alejandro salio airoso y fue en busca de la segunda trampa (todo un maestro), la llevo a la misma discoteca y la pasaron muy bien, llego la hora de irse a “un lugar mas cómodo”, ella acepto, así que salieron en busca de un hotel disponible. Ya caminando por lugares oscuros y calles vacías, entraron a un parque donde se podía oír algunos gemidos bastantes excitantes, era una pareja que hacia el amor entre los arbustos, escondidos entre la hierba mojada. A mi amigo le causo mucha gracia que dos tipos estén tan desesperados por revolcarse que lo tengan que hacer al aire libre, pero luego no le causo nada de risa cuando noto que aquellos chicos eran su sobrino y su primera trampa. Mi amigo no podía hacer nada para no descubrirse, solo siguió su camino con su amante de turno, dejando a su sobrino que culminara el faenón (el polvo), entro al hotel y cumplió su propósito. Mientras reposaba sobre la cama gastada del hotel, Alejandro estaba pensando en las cosas del azar, en lo irónica que es la vida y lo peligroso que puede ser tener al enemigo en casa.

lunes, 9 de marzo de 2009

LA MUJER QUE YO ENFERME


Ella era una mujer algo callada, medio tristona, casi inocente, con mas años que experiencia, pero con mas ganas que cohibición, decia que no había cometido ningún pecado y si lo hubiera cometido, no lo recuerda muy bien, no tenia muchas aventuras por contar pero le gustaba oír las mías. Se llamaba Olga, yo le conté muchas de mis aventuras, de las malas y de las buenas, ella celebraba mis triunfos y se burlaba de mis derrotas, me alentaba a tener mas aventuras y yo la incitaba a que ellas las tenga conmigo, pero nunca acepto, decía que yo era harina de otro costal, caballo de otro rancho, así que no había por que insistir, cuando una mujer dice no, pues hay que darle un par de semanas para volverle a hacer la misma pregunta (o algo así dice el dicho).

Recuerdo que era el cumpleaños de un chico del trabajo, Joel iba a cumplir dieciocho añitos y aun no sabia lo que era estar con una mujer, todos en el trabajo lo querían llevar a una casa de citas para que se inicie en "las grandes ligas", pero yo tuve una mejor idea, había que iniciarlo con alguien de confianza, alguien que no lo apure a los cinco minutos de haber empezado (eso me han contado), alguien que no le inspire temor ni haga las cosas "fríamente calculadas", había que echarle un poco de pasión a su "regalo de cumpleaños". Hable con Olga si estaba dispuesta a hacer su primera locura, que era iniciar a un chico en el camino de ser hombre. Algo que una mujer no puede resistir, es poder saborear a un chico tímido y virgen, alguien que sabe lo recordara por el resto de su vida (yo hasta el día de hoy recuerdo a mi primera mujer), así que Olga acepto el reto. Le pedí que por favor no pise el acelerador y no haga acrobacias con el chico porque podría enfermarlo, y solo queremos darle una bonita experiencia, nada mas. Ella en tono burlón nos dijo que hará todo lo posible, pero que a la hora de la verdad, uno suele desconocerse, y yo le creí.

Así que luego de pactado el trato, se procedió a dejar que los tortolitos se vayan a consumar el obsequio de parte de todo el grupo de trabajo, mientras nosotros seguíamos celebrando el sábado con unas cervezas, ellos harían lo suyo entre cuatro paredes. Al día siguiente la historia fue distinta, aquella mujer no dejaba de contarme los detalles de esa noche, Joel hacia lo mismo desde su esquina, no lo podía creer, había estado con una mujer de verdad y tenia licencia para "contarlo todo". En fin, fue el gran evento del fin de semana, lo que paso después ya fue mas escalofriante, Olga empezó a sentir que aquel pecadillo no debía ser el ultimo, no después de haber gozado de la juventud de mi principiante amigo, ahora ella quería hacer de su vida un pecado constante. No se con cuantos mas se acostó, pero creo que no se salvo nadie, excepto yo claro, porque siempre me tuvo miedo, a pesar de haberse convertido en una deboradora de hombres había cierto respeto hacia mi trayectoria (ni modo, gajes del oficio).


No se si sentirme culpable o un descubridor de talentos, no se si soy un demonio o un enviado del destino que le abrió la ventana a esa dulce mujer, para que aprendiera a volar con sus propias alas. Lo único que se, es que por ahí anda una mujer sin escrúpulos, sin el menor reparo ni cargo de conciencia para comerse a los hombres con zapatos y todo, alguien que ama poco pero que enciende la hoguera del deseo cuando esta sobre una cama, una mujer todo fuego y morbosidad, que no desea tener fantasías incumplidas, que anda en busca de nuevas y fantásticas experiencia bajo las sabanas. Por ahí anda... la mujer que yo enferme.

sábado, 7 de marzo de 2009

MUJERES = HOMBRES ???

(Esta foto fue tomada despues de publicar esta entrada)

Mucho se habla de que las mujeres nos han igualado a nosotros los hombres en inteligencia y sabiduría, dicen que no hay cosa que nosotros hagamos que ellas no puedan hacerlo mejor. Lamento volverlas a su triste realidad, pero hay que aclararle algunos puntos a aquellas feministas que dicen haber alcanzado la cima y que pueden ver a los hombres cara a cara y de igual a igual.
Les diré algunas cosas en que nosotros los hombres le llevamos ventaja, a ver si así se ubican un poco y dejan de estar pidiendo sus "derechos" a la opinión publica. Atentas a la lista:

- Los hombres podemos conseguir el orgasmo al primer polvo, diosito nos dio esa facilidad, algo que las mujeres lo ven muy difícil, tienen que encender algunas velitas, incluso enmendarse a un santo para que eso les suceda.

- Los hombres perdemos la memoria muy fácilmente, si alguien pasa por nuestra cama, a los dos días es periódico de ayer, no nos ponemos a llorar si no nos llaman al celular, o si el numero que nos dieron es falso. Tenemos esa capacidad de borrar de nuestro disco duro todo lo que no se necesita.

- Los hombres podemos tapar muy bien una infidelidad, nos ponemos duros, fuertes y determinante a la hora de decir que no estuvimos con nadie, borramos huellas, cambiamos de celular, guardamos los condones en un lugar donde nadie lo va a encontrar. Ella se ponen nerviosas, no nos quieren ver a los ojos, tiemblan y dejan caer las cosas cuando le preguntamos donde estaban. Y lo que es peor, luego lo confiesan entre lagrimas.

- Los hombres cuando entramos a una habitación con una mujer, dejamos caricias, besos y mucho sudor (es decir, sudamos la camiseta), pero nada mas que eso, en cambio las mujeres dejan el alma, el compromiso que será "algo especial", la mente y muchas veces el corazón, ósea que llenan la habitación de cosas innecesarias. Los hombres somos prácticos, las mujeres dramáticas.

Como ven, aun estamos muchos años luz de ellas, no podrán alcanzarnos ni siquiera con un premio nobel. Somos muy superiores, en todos los campos, aunque solo escribí sobre algunas ventajas, demás esta seguir con la lista. Así que mujeres, tal vez algún día puedan alcanzarnos, quizás lo logren alguna vez, pero mientras tanto.... vayan a la cocina y prepárense algo rico que tenemos hambre.