viernes, 24 de julio de 2009

EL VIAGRA Y YO


Para ser un lobito feroz no solo hace falta malicia, sino también estar a la vanguardia con los últimos gritos de la moda sexual, fue así que empecé con algunas modas que no me eran muy familiares, las primeras cosas que hice fue el rasurado de ciertas partes donde no llega el sol, pensaba que ser velludo era un sello de masculinidad, una marca de macho cavernícola que muchas veces suele impactar a las féminas, pero tuve que hacer una encuesta y los resultados me vieron en la obligación de hacer un “cambio de loock”, otro detalle fue las cremas lubricantes, antes para poder penetrar partes mas prohibidas solo hacia falta un poco de saliva y harta sangre fría, no hacer caso a los gritos o quejas. Luego seguir con los condones con sabores, condones con espuelas, incluso los condones retardantes que se ven tan interesantes, toda una serie de accesorios que hacen del sexo una ciencia complicada, pero que nos obliga a los hombres a tomar cursos intensivos en la calle, para poder estar a la par con los avances de la tecnología y la moda.

Pero cuando una vez vi en un programa de cable, sobre los grandes efectos de viagra en la gente joven, me entro el bichito de experimentar con esa extraña pastilla azul, pensaba que si un viejito de 50 años podía ser un semental tomando eso, yo bien podría ser un superman. Tenia que saber lo que se sentía estar con los efectos de ese “milagro del siglo XXI”. Así que un día, después de haber pactado un encuentro cuerpo a cuerpo con una fémina, fui a la farmacia que estaba cerca, pero para no aparentar ser un chico tímido o con problemas de erección, hice antes unos pedidos que no despertaran sospechas: dos cajas de condones, dos cojines de lubricantes “love lub” y un sidenafilo de 50mg (viagra). Hecho el pedido enrumbe al encuentro hacia el hotel, no sin antes tomarme mi pastillita para sentir los efectos 30 minutos después, como me dijo la chica de la farmacia.

Ya instalados en el hotel, apenas habían pasado veinte minutos, por el temor de no sentir los efectos completos, tuve que ganar más tiempo sin que ella sospechara. Primero mande a pedir una película XXX, luego al llegar la asistente, la convencí que me la cambiara por que ese video ya lo había visto (como si existiera una película XXX que yo no haya visto aún, jeje). Después pedí una botella de agua a la recepción, luego de eso empecé a preguntar las cosas más incoherentes y estupidas que jamás me haya oído decir, y todo por ganar tiempo, en fin. Según el reloj ya había pasado cuarenta minutos, era la hora de empezar.

Fue una gran noche, era cierto lo que decían, esa cosa te pone en otro nivel, fue una paliza monumental, me sentí un terminator con un arma indestructible, un semental de grandes ligas, en pocas palabras, por un instante me sentí como nuestro gran héroe Rocco Sifredi. Entonces ya terminado el “quinto round” de esta batalla colosal, quise quedarme en la habitación a descansar un rato, mientras tanto ella se vestía, contándome cosas que yo no prestaba atención (sigo convencido de que después del sexo, ningún hombre presta atención).

Pero quince minutos después, sentí los cargos de culpabilidad, me miré al espejo y vi un tipo tramposo frente a mí, un embustero del sexo que no le importan las reglas de juego, un vil tahúr que ha sacado su as falso bajo la manga para ganar la partida. Con el rostro avergonzado y enrojecido por los efectos del viagra, busque la caja donde tenia la pastilla y quise esconderla en algún lugar de la habitación, lo que hice fue tirarla debajo de la cama, pero luego entendí que ese era un mal escondite. Lo curioso de todo es que al meterme debajo de la cama a recoger la prueba de mi delito, la vergüenza desapareció de mi cara al ver lo que había debajo, eran cuatro cajas parecidas a la mía, con el mismo nombre y quizás de diferentes miligramos. Mi autoestima estaba saneada, al fin podría salir del hotel con la cabeza en alto, mirando la luz del sol de frente, pues no soy tan diferente a los de mi especie, simplemente soy lo que soy… soy un lobito feroz.

2 comentarios:

OSCURO Dr. JACK dijo...

hummmm, pa mi que usaste simplemente porque ya te estaba fallando jajajaja.

LA VAMPIREZA dijo...

my poett eso no tiene nada de malo menos mal que saliste con la cabeza en alto le diste sus buenos raund a la chica eso es lo que importa .
besos y mordidas